Un niño muere cada tres segundos… y a mí me importa un bledo

Estoy tan saturado de este tipo de informaciones que han acabado por resbalarme. Ni lloro, ni me emociono, ni hago comentarios acerca de lo miserable que me resulta la humanidad… y me duele la cabeza, de manera que no me apetece ser hipócrita. Veamos un ejemplo:

Casi 9,7 millones de niños mueren cada año antes de cumplir los cinco años por enfermedades que van de la neumonía a la malaria, según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF), que señaló que medidas sencillas y asequibles podrían salvar más vidas.

Pese a que la cifra anual está por debajo de los 10 millones por primera vez, el dato significa que más de 26.000 niños mueren cada día, la mayoría de causas prevenibles.

UNICEF advirtió de que pese a los avances recientes, África, el sur de Asia y Oriente Próximo no están en el camino de cumplir el objetivo de la ONU de reducir la mortalidad infantil en dos tercios entre 1990 y 2015, a menos de cinco millones de muertes por año.

 Bueno… qué cosas. Sigo sin inmutarme. Probemos con otra cosa

 Por vez primera desde que se registran estadísticas, la mortalidad infantil ha descendido por debajo de los 10 millones anuales, según el informe ‘Estado Mundial de la Infancia 2008′, presentado por Unicef.

La drástica disminución del número de fallecimientos infantiles, que ha pasado de los 20 millones en 1960 a los 9,7 millones en 2006 es una buena noticia, ensombrecida por el hecho de que todavía mueren 27.000 menores de cinco años cada día, por causas perfectamente evitables.

Los datos del informe, procedentes de entrevistas personales, la Organización Mundial de la Salud y el Banco Mundial señalan que los países con menos posibilidad de cumplir los Objetivos de Desarrollo de Milenio (OMD) de la ONU en salud (reducir en dos tercios la mortalidad infantil en 2015) son los de Oriente medio, el sur de Asia y todo el continente africano.

Los peor situados son los de África Subsahariana, dónde todavía uno de cada seis niños no llega a cumplir los cinco años. De un total de 46 países, sólo tres están en condiciones de poder lograr esta meta.

 No me lo creo… es el mejor dato que se ha conseguido hasta ahora… ¿Salto de alegría? ¿Saltarán de alegría aquellos que siempre se sienten culpables por algo que no tienen culpa?

 Por si acaso, voy a tomarme un par de calmantes.

Es que la sanidad pública…

Qué cosas

La Sección Segunda del TSJA, en su sede de Sevilla, ha ratificado una sentencia anterior en virtud de la cual se condena al Servicio Andaluz de Salud (SAS) a indemnizar con 223.438 euros al viudo e hijos de una paciente, que falleció tras esperar ocho horas en las urgencias del Hospital Virgen Macarena para tratarse una hernia diafragmática estrangulada.


Según informó hoy en una nota la asociación El Defensor del Paciente, la sentencia del TSJA sostiene que la enferma, que falleció el 9 de octubre de 2003, ingreso en el servicio de Urgencias del citado hospital a las 10.30 horas de ese día, determinándose el episodio que causó su defunción a las 17.45 horas del misma día y ‘continuando en el mismo servicio de urgencias’.

Así, relata que la paciente falleció como consecuencia de una hernia diafragmática estrangulada, después de esperar asistencia durante ocho horas en las citadas urgencias del hospital sevillano.

 Nada… Cuando quieran, preguntamos porqué la Sanidad española es tan lenta.

La munición que llega a las FARC desde Venezuela

Mucho es lo que se ha escrito de Hugo Chávez, bufón que a ratos ejerce de presidente de Venezuela, sobre su generosa intervención para liberar a rehenes colombianos de las FARC.

En mi opinión, es para echarse a temblar. Tras hacer el ridículo con la no entrega a Enmanuel y responsabilizar de tal desastre al presidente de Colombia, Álvaro Uribe y seguir apoyando a las FARC, me he enterado (vía El Nuevo Herald) de que Venezuela ha estado negociando munición con las FARC. 

La denuncia se basa en los decomisos de municiones a los grupos guerrilleros en las regiones del nororiente del país, fronterizas con Venezuela, y en el testimonio de desertores de ese grupo guerrillero.

Las fuentes aseguraron que no sabían si ese suministro "es consecuencia de la creciente corrupción que existe entre las fuerzas militares y de policía de Venezuela o si se trata de una política de Estado del presidente Hugo Chávez".

La noticia es para echarse a temblar. Existen dos posibilidades: La menos mala es que el Estado venezolano está corrupto hasta el tuétano, y que se puede esperar cualquier cosa de estos corruptos. La muy mala es que sea el propio Chávez quien da el visto bueno a estos intercambios. Vuelvo a fusilar del Herald:

"El reportaje, titulado El narcosantuario de las FARC, afirma: "Lo que aseguran un diplomático europeo y diversas fuentes oficiales a las que ha tenido acceso El País es que existe complicidad y compenetración de elementos importantes del Estado que preside Hugo Chávez en las actividades mafiosas y militares de la organización guerrillera más antigua del mundo.""

¿Tiene esto sentido? Por supuesto. Vemos que Chávez no tiene ningún problema en apoyar a todo engendro izquierdista que surja por Latinoamérica. Y si las FARC son un grupo de lucha contra el Imperio… pues sólo hay que hacer las cuentas. Por otro lado, no deja de ser curiosa la simpatía que el grupo terrorista colombiano siente por Chávez.

 Al menos, en Europa sí tenemos claro qué son las FARC.

Oferta de empleo

¡Joven!

¿Eres un parásito social sin nada que hacer en tu vida más que vivir en casa de tus padres? ¿Has estudiado una carrera hipersaturada y no te ha servido para nada? ¿Tienes miedo de montar un negocio? ¿No te gusta trabajar? ¿Te puede la responsabilidad de trabajar unas abusivas 40 horas semanales? ¿Te han echado de todos los trabajos posibles porque eres un inútil?

Sea cual sea tu caso, tenemos el trabajo ideal para tí: funcionario.  

Tenemos una completa oferta para nuestros futuros trabajadores: 35 horas semanales, sueldos muy por encima de los de mercado, aumentos de sueldo cada tres años sin rendimiento, estabilidad total, responsabilidad prácticamente nula, vacaciones de tres meses pagadas…

Ésta es tu oportunidad. Podrás llegar borracho al trabajo, ser totalmente ineficiente, irresponsable, montar colas de espera kilométricas porque estás mordiéndote las uñas… ¡Todo lo que quieras, y más! en un puesto donde, además, la gente te percibirá como útil para la sociedad.

Lo único que has de hacer es aprobar unas oposiciones… pero no te preocupes: Tenemos 23.000 plazas esperándote… y ten seguro que una de ellas es para tí.

¿A qué esperas?

Los Bancos Centrales deben ser independientes (réplica a Alberto Garzón)

Disculpen la inactividad de estos meses. Seguramente, este será lo poco que sepan de mí en otros tantos. No obstante, creo que hoy no se quejarán del pedazo de post (a nivel de extensión) que les he preparado. Es una réplica que le he hecho a Alberto Garzón sobre la necesidad de independencia de los bancos centrales, algo que no se discute en cualquier democracia minimamente sensata.

Como de costumbre, ignoraré los casi siempre sabios argumentos de Juan Ramón Rallo respecto a la eliminación de los bancos centrales y pensaré que eliminarlos es casi tan utópico como que el socialismo funcione. Así que, como es lo que hay, defenderé al menos la necesidad de independencia de los bancos centrales respecto del gobierno, la democracia, el pueblo y otros conceptos difícilmente falsables.

¿Cuál es la misión principal de un Banco Central? No hacer el idiota con la moneda. Es decir: no cagarla. En realidad, esta debería ser la función elemental de cualquier político, pero estamos acostumbrados a pensar que alguien que vive a 600 kilómetros puede saber qué necesitamos y aceptar cualquier precio que nos ponga, de modo que conviene recordarlo. Más concretamente, la función de un Banco Central es la de mantener la estabilidad económica de un país a través del control de la inflación, esto es, evitando que exista dinero de más y evitando que los precios, en tanto que la capacidad adquisitiva de la unidad monetaria es menor, lleguen al reino de los cielos.

Pero esa no es la única función que pueden tener los bancos centrales. Si un gobierno central (digamos, el de Bush) ha decidido irse a la guerra (digamos, la de Irak), necesitará de una enorme inversión, la cual no aparece de la noche a la mañana… excepto si un banco central (digamos, la Reserva Federal Americana) imprime un montón de dinero para que el Estado compre e invierta aquellos recursos necesarios. ¿Resultado? Pues al margen de los miles de muertos inocentes, enormes daños en infraestructuras, crear una enorme inestabilidad en una región y echar a un dictador genocida a patadas, los precios suben. Hay gente con más dinero que lo gastará en otras cosas, y ese aumento de la demanda provocará, en poco tiempo, un aumento de los precios, precios que la inmensa mayoría de ciudadanos tendrán que seguir pagando sin ayuda estatal pero que a unos pocos les ha beneficiado.

Esto es aplicable a todo lo demás. Tiene las mismas consecuencias si se invierten en educación, sanidad, carreteras, AVEs, exposiciones universales, aeropuertos, astilleros, salarios aumentados a los funcionarios… Es independiente de las buenas o malas intenciones del banco central o del planificador de turno, o de si ha sido democráticamente elegido.

Me remitiré a dos ejemplos históricos de lo que pasa cuando no hay independencia de los Bancos Centrales. El de la Alemania de los años 20 y el de la España de Felipe González.

Alemania, allá por los años 20, era un país sumido en un par de problemas por las deudas de guerra de la Primera Guerra Mundial. Dado que la economía alemana no podía pagar los plazos de las deudas, no se les ocurrió otra cosa que darle al botón de “ON” de la máquina de hacer billetes. El resultado, si no recuerdo mal, fue de un 859.000% de inflación. Podías ser millonario y pobre a la vez. Y, esta inestabilidad, sumado a otros factores, fueron los que auparon a un tal Adolf Hitler al poder.

El caso de España, afortunadamente, no fue tan grave como el alemán. Básicamente, cuando llegó la “hora de la alegría” de Carlos Solchaga allá por los años 80, el Estado comenzó también a gastarse mucho más dinero en un montón de cosas que todavía no sabemos para qué sirven (como, por ejemplo, el AVE Madrid Sevilla o la Expo). El resultado fue que en los años 90 España tenía 3 millones de parados y una inflación galopante, hasta el punto de que el encantador de serpientes y presidente del gobierno de la época, Felipe González, acabara despidiéndose del poder.

Debo añadir que, en general, la misión de los Bancos Centrales es evitar crisis económicas. Y, para ello, pues poco les importan los medios. Si tienen que quitar liquidez, lo quitan. Si tienen que fabricar dinero, lo fabrican. Si han de subir los tipos de interés, lo hacen y, si no, pues no. Si tienen que coordinarse para salvar una moneda extranjera (como hicieron hace unos años el BCE y la FED con el yen), lo hacen… Para eso es por lo que cobran esos funcionarios.

Pedir que los Bancos Centrales sean democráticamente controlados es como pedir que la policía esté democráticamente controlada o que el sistema judicial esté democráticamente controlado (entendiéndose por “democráticamente controlado” el que esté controlado por el poder político) es como pedirle al planeta Tierra que ejerza la Ley de la Gravedad. Ya lo son. Si la cagan de manera horrorosa, sus responsables se irán a la calle. Otra cosa es que sus mecanismos de control sean manifiestamente mejorables. Lamentablemente, aquí no pasa como en EE.UU. donde Ben Bernanke tiene que cambiar de acera cada vez que se encuentra con Ron Paul. Eso sí es reprochable. Lo que no es reprochable es que este organismo pueda tener unas directrices para que su funcionamiento sea independiente. Eso ha sido algo que en la Alemania de posguerra han tenido muy claro. Y les fue muy bien.

Me resulta muy curiosa, a la par que interesante, la costumbre que tienen muchos de afirmar que algo es política. Ejemplos: el deporte es política, el matrimonio es política, el sexo es política, el clima es política… Como decían en mi facultad: TODO es política. En realidad esto quiere decir dos cosas: que todo es politizable y que todo es susceptible de ser manipulado por las torpes zarpas del Estado. Y, como no podía ser de otro modo, los Bancos Centrales también.

Cuando Alberto Garzón se queja de que “desde trincheras ideológicas al servicio de los más ricos apuestan por mantener estas estructuras y relaciones de poder tan injustas”, en realidad se está quejando de la falta de poder que tienen los políticos para meter las zarpas en la moneda y, por tanto en la economía. A aquella frase de “todo es política” tendría que añadir que “toda esa política es interesada”. Si Alberto quisiera democratizar el BCE, lo que haría sería defender la libertad de elección de la gente para llevar a cabo sus transacciones del modo que le diera la gana. Es decir, que la gente pudiera usar euros, dólares, yenes, rublos, dirhams, oro, plata o lo que quisiera. Entonces, el BCE tendría una excelente señal democrática, muy similar a la del voto, para saber si los ciudadanos quieren o no esa moneda y esos tipos de interés. Pero entonces el BCE ya no tendría la posibilidad de meter las zarpas en la economía y sería un instrumento mucho más difícil de usar por los gobiernos para hacer lo que les diera la gana. Y me temo que esa clase de democracia, donde la gente es libre para elegir y el poder de una moneda no está subordinada a la voluntad de una clase burocrática, no es lo que quiere Alberto.

No seré yo quien defienda las últimas intervenciones “salvadoras” del BCE para ayudar a bancos que lo han hecho rematadamente mal ni a las familias que han despilfarrado dinero tirando de tarjeta de crédito. De hecho, el que los Bancos Centrales hayan intervenido en la economía para salvar a estas empresas demuestra lo muy intervencionistas que pueden llegar a ser. Pero no se han extralimitado ni apoyado a las clases dominantes; han hecho aquello para lo que fueron diseñados. Y si no lo hubieran hecho, habrían recibido instrucciones desde arriba para que lo hicieran o, en su defecto, hicieran todo lo necesario para acabar con la crisis. Lamentablemente, la burbuja no estalló y, cuando estalle, afectará a más gente de una manera peor.

Chávez, el dictador democrático

Sí, lo reconozco. Las primeras palabras que salieron de mi boca cuando leí su patético chantaje al rey de España fue “Qué hijo de puta”… Pero más allá de cuestiones obvias, creo que la idea de Chávez requiere de un análisis algo más sesudo análisis.

Para los que no lo sepan, la miserable amenaza sacada de “El Padrino” que ha efectuado ese dictador democrático que es Chávez consiste en exigir al rey que se disculpe por hacerle callar en público (siendo él el grosero y el maleducado) o expropiará al BBVA y al Santander sus filiales en Venezuela.

Obviamente, esta amenaza al rey no es más que una excusa para apropiarse de algo que necesita. De hecho, la amenaza de expropiar bancos es muy anterior al incidente. ¿Cuál es el problema de Chávez? La inflación. Esto provoca que pedir préstamos a los bancos sea realmente caro. Se ralentizan los procesos productivos y el país no avanza. Y si lo hace, es a costa de otros procesos productivos. Puede que de ahí se explique la escasez en alimentos básicos. Chávez sabe que su economía se irá al carajo y la única forma de “salvarla” es controlar todavía más la economía. Ahí está la historia. El rey le ha “dado” una excusa que sólo los más crédulos se creerían para expropiar algo que necesita sí o sí. Además, resulta curioso que esto lo diga un par de días antes del referéndum que, casi con toda seguridad, le mantendrá en el poder de modo indefinido. Más nacionalismo populista para las masas.

Chávez ha escogido la peor de las figuras para gobernar, la de ser un dictador elegido democráticamente. Toda democracia y los políticos que controlan las leyes también tienen poder coactivo –por lo que el sistema es inherentemente injusto–, pero en el momento en el que usan tales leyes con arbitrariedad y ad hoc, podemos hablar perfectamente de despotismo.

Predicciones de la bola de cristal: No creo que nadie le pegue un tiro en la cabeza a Chávez. No es que no me haga ilusión la idea (si un gobernante se vuelve déspota y tirano, es necesario echarle, bien democráticamente, bien con una revuelta, bien con un tiro en la cabeza… la vía por la que llegó al poder es irrelevante), pero provocaría una guerra civil. Y dudo que Chávez pierda las el referéndum. Si gana, llevará a cabo medidas mucho peores para la economía venezolana. Los inversores no tardarán en salir cagando leches. El país se sumirá todavía más en la miseria y no sería de extrañar un enorme levantamiento popular. Aquello sólo aguantará mientras aguante el petróleo. Casi pensaría que el mayor enemigo de las energías renovables va a ser Hugo Chávez.

Bolivia a palos

Antes de nada, pedir disculpas por el retraso en publicar cosas sobre Iberoamérica. Entre eso y que he perdido los veinte enlaces del post, estoy con un cabreo que no quepo con él. La cosa está que arde, y tiene muy mala pinta.

Ya quisieran los bolivianos tener políticos con la dureza facial que tienen los nuestros. A su lado, Carod, Zapatero, Montilla, De La Vega y compañía parecen inocentes como bebés. La última parida de Morales es para darle de collejas desde aquí (Granada) a la Antártida.

"Esperamos que estas personas (los opositores) hagan una profunda reflexión y juntos podamos apostar por Bolivia"

De titanio reforzado tiene este tío el mentón. Vamos, que tú impones la nueva Constitución a todo el mundo sin el menor interés en la oposición y ahora pretendes que sean colaboradores. Es algo así como… “Mira, te voy a violar y a moler a palos, pero espero que colabores para que esto parezca un acto de amor basado en el romanticismo”. ¿A que no cuela? Pues lo de Morales es lo mismo. Normal que no se lo tomen en serio.

¿Y qué ha pasado en estos días? Para empezar, seis regiones están en huelga, con el apoyo de la oposición, y una de ellas (Santa Cruz) ha decidido aplicar medidas autonomistas por su cuenta. Los muertos ya ascienden a cuatro, y en Sucre los heridos han llegado a los 300. Los periodistas, acongojados. Y le han quemado la casa a un senador suplente por apoyar a Morales. Vamos, que el hecho de que uno de los responsables de la gestión del agua en el país haya sido destituido por borracho y mujeriego se puede considerar “lo de menos”. Y no me quiero olvidar de la reacción de los amiguetes izquierdistas…

“Paradójicamente, de tanto obsesionarse con Hugo Chávez, la oposición boliviana se “venezuelizó” más que el propio gobierno y tomó como propia la estrategia del repliegue y la desestabilización. Así, los detractores de Morales se retiraron de la Constituyente y el martes se negaron a concurrir a la sesión del Congreso. También, al igual que los antichavistas hasta el golpe de 2002, el ala dura de la oposición conservadora sueña con echar anticipadamente del poder a Evo Morales. En este marco, el ex presidente Jorge “Tuto” Quiroga se quejó del virtual “cierre” del Congreso por el gobierno, a causa del cerco campesino del Senado, controlado por la oposición, y denunció que los campesinos tenían fotos de los congresistas opositores para “identificarlo y lincharlos”.”

Por no hablar de la gente de Prensa Latina…

“La inflación y el Indice de Precios al Consumidor (IPC) en Bolivia tuvieron una considerable baja en noviembre, pero aún continúa la "guerra económica" contra el gobierno, denunció hoy el ministro de Hacienda Luis Arce.

En declaraciones el periódico El Diario, Arce explicó que algunos sectores incrementan la especulación con productos alimenticios, básicos para la población, entre ellos la carne.

También el desbalance en el IPC se aprecia en papa y arroz, aunque de forma contraria, el ejecutivo anunció la importación de estos productos desde la Argentina para abastecer los mercados.”

Yendo al análisis de la nueva Constitución boliviana, hay varios puntos que llaman la atención y que son harto preocupantes. Reconozco que sigo sin encontrar una fuente original donde se encuentre el texto al completo, pero los medios iberoamericanos ya están dando algunas pistas del engendro que se les avecina a los bolivianos.

En primer lugar, vamos a tener a Evo Morales de modo indefinido. Sí, como Hugo Chávez. Y esto es algo que no debería gustar a nadie.

En segundo lugar, parece ser que leyes ancestrales estarán implantadas y serán aceptadas en la nueva Constitución, tales como dar un montón de latigazos a aquel que robe vacas (recuerdo para los descuidados que Bolivia está en Sudamérica, no por Arabia Saudí). Fusilo de Indymedia y de Clarín…

Artículo 289 I. La autonomía indígena originaria campesina es la expresión del derecho al autogobierno como ejercicio de la autodeterminación de las naciones y los pueblos indígenas originarios, y las comunidades campesinas, cuya población comparte territorio, cultura, historia, lenguas, y organización o instituciones jurídicas, políticas, sociales y económicas propias.

En la localidad de Pacajes, en el interior del departamento de La Paz, una lluvia de azotes caerá sobre la espalda de quien robe una vaca. Y lo mismo o peor le sucederá a cualquier mujer que sea atrapada engañando a su marido: latigazos o un corte compulsivo de su cabello delante de toda la comunidad.

Como en ese pueblo aymara en pleno Altiplano, la justicia comunitaria de los ancestros aborígenes está viva en gran parte de Bolivia. Y todo parece indicar que formará parte de la receta que incorporará la nueva Constitución que, con dificultades y enfrentamientos, comienza a redactarse en la histórica ciudad de Sucre, donde en 1825 se fundó este país con una mayoría indígena históricamente postergada.

Luego está la parte de las rentas a mayores de 60 años. Esta es graciosa. Resulta que el pueblo ha salido a la calle a celebrarlo, pero eso de las rentas ya existía con la constitución anterior… De hecho, es peor. Antes, los ciudadanos eran los dueños del gas y con ellos se les pagaba ese sueldo vitalicio… ahora el dueño es el Estado. Lo único que pasa es que el Estado podrá usar ese dinero a su antojo.

Lo próximo, Venezuela.

Una canción

Dado que un servidor no tiene nada mejor que hacer esta tarde que hacer un trabajo de contabilidad más feo que reírse de un enfermo terminal, dedicaré unos berves momentos a la historia de cierta canción. Todos conocéis la… bueno… impagable versión de esa canción. Después hablaremos de ella. 

La canción de la que hablo es "Valerie", del afortunadamente desconocido Steve Winwood, cuyo vídeo pongo a continuación:


Como 20 años más tarde, llegaría Eric Prydz para alegrarnos la vista con su… remix, un remix que salgo algún despistado lector de blogs parroquiales, todo el mundo conoce…


Exacto… es el fabuloso "Call on me"… Sobran los comentarios. Pues bien… lo que no me esperaba eran dos cosas: En primer lugar, una segunda parte del vídeo…


Pero por encima de esta cuestión menor… esta nueva versión del vídeo "Call on me"…


No tengo palabras… No sé qué voy a hacer con contabilidad después de esto… 

Una reflexión sobre la nueva Constitución de Bolivia aprobada ayer

En primer lugar, quisiera disculparme por los problemas que me está dando ese coñazo de nuevo blog. Desde aquí, instar a las autoridades competentes para que me saquen de aquí de una puñetera vez por todas y pueda volver a mi querido blog.

Ahora, volvamos al trabajo, que en Bolivia se ha aprobado la Constitución que tendrá que ser refrendada en las urnas. Podemos leer en los medios lameculos de Fidel:

La aprobación en la Asamblea Constituyente de la estructura general de una nueva Constitución Política del Estado (CPE), coloca hoy a Bolivia a las puertas de una reivindicación histórica: la refundación nacional.

La más reciente decisión de ese foro deliberativo, instalado el 6 de agosto de 2006, sobrevino la víspera en medio de enfrentamientos entre la policía y universitarios de la ciudad de Sucre alentados por los enemigos del cambio, de acuerdo con el gobierno.

Los 139 delegados presentes homologaron la estructura del futuro texto constitucional, el cual a partir de próximas plenarias -en fecha aún por precisar- será discutido capítulo a capítulo.

La Asamblea ratificó el informe de 15 de 21 comisiones, entre ellas Visión de País, que defiende la idea de un estado plurinacional y comunitario.

Dicho grupo de trabajo fue el primero en exponer su propuesta, piedra fundacional de la ley de leyes a presentarse antes del 14 de diciembre próximo, cuando expira la vigencia del ente deliberativo.

¿Y qué ha pasado mientras tanto? Pues que la gente se estaba, literalmente, matando a palos en las calles.

Un joven abogado murió el sábado y decenas de personas resultaron heridas en enfrentamientos con las fuerzas de seguridad que resguardaban la Asamblea Constituyente, en momentos en que el oficialismo aprobaba una nueva constitución "en grande" en un recinto militar.

El jefe de emergencias del hospital Santa Bárbara, Marcelo Carvajal, informó a la AP de la muerte de Gonzalo Durán por disparo en el tórax. Inicialmente dijo que el fallecido era universitario.

El ministro de Gobierno, Alfredo Rada, declaró a periodistas que se desconocen las circunstancias del deceso "porque la policía y los militares no utilizaron armas letales".

Hay quien habla de 3 muertos. ¿Qué estaba haciendo mientras tanto la oposición? Supongo que tomándose un daikiri

El ex presidente Jorge Quiroga (2001-02), líder de la alianza de derecha Poder Democrático y Social (Podemos), tildó de ‘vergonzosa teatralización’ la sesión de la Asamblea Constituyente en la que el Movimiento al Socialismo (MAS) aprobó la nueva Carta Magna en ausencia de representantes de la oposición.

El MAS lo hizo con el voto de 136 de los 138 asambleístas presentes (de 255 elegidos en 2006), mientras en los alrededores del liceo militar de Sucre, capital oficial del país, seguían disturbios que causaron al menos un muerto y cien heridos.

Porque el engendro ha sido apoyada sin la presencia de la oposición.

Estaba pensando en la posibilidad de que se necesitara de una mayoría de dos tercios para involucrar, les guste o no, a la oposición. De hecho, esta Constitución aprobada no lo ha hecho con tal mayoría, algo fatal para países con una gran inestabilidad. ¿Qué ocurre cuando no se cuenta con el otro adversario político para crear el marco legal? Que el marco legal se convierte en un instrumento para el ganador y en una amenaza para el perdedor. De ahí a una guerra civil van dos pasos. Los mismos que le quedan a Venezuela. Por cierto… ¿Con o sin dos tercios, Evo?

"Si no hubiera dos tercios, qué mejor que el pueblo decida con su voto. Con o sin dos tercios, quisiera que el pueblo apruebe la nueva constitución", dijo Morales en una rueda de prensa en el marco de la XIV Cumbre del Movimiento de Países No Alineados (NOAL).

La Ley Especial de Convocatoria de la Asamblea Constituyente establece que el texto constitucional debe ser aprobado por dos tercios de los asambleístas que sesionan desde el mes de agosto en Sucre, la capital, y luego ser sometido a referéndum popular para su aprobación final.

Pero asambleístas afines al gobierno lograron imponer un reglamento interno que establece la mayoría absoluta (50 por ciento de votos más uno) para aprobar los cambios constitucionales.

Aún no he sido capaz de encontrar la nueva Constitución. En cuanto tenga la oportunidad, me pondré a ello. 

Pío Moa, también denunciado

Debido a los problemas con el servidor de Red Liberal, he decidido cambiar el lugar de posteo de este blog. De modo temporal. Una vez que esté arreglado, recuperaré orgulloso el apellido. 

Mientras tanto, vayamos al lío. Leo en Tercera República:

"Por fin está todo listo para presentar la denuncia contra Pío Moa en los juzgados. Ya sabéis que a finales de octubre presenté una denuncia a la fiscalía. A raíz de la difusión que alcanzó la noticia nos hemos juntado un grupo de ciudadanos y ciudadanas con la sana intención de exigir que a los delicuentes de extrema derecha también se les aplique el Código Penal y no nos hemos esperado a que la Fiscalía termine su trabajo con peligrosos caricaturistas o con pirómanos fotográficos. El lunes vamos a presentar una denuncia muy bien argumentada por Gerardo en los juzgados de plaza de Castilla, de Madrid firmada por catorce personas del centenar que me escribieron para apoyar la denuncia. También hemos elaborado un pequeño manifiesto de apoyo a la denuncia que podéis firmar en Tercera Información (en la parte de abajo de este apunte incluyo los links necesarios, que estarán de forma permanente en la columna derecha de este blog).

Los que leáis la denuncia veréis que pedimos en total 30 meses de multa y dos años de prisión. Personalmente no creo demasiado en la cárcel como método de reinserción. De hecho no creo demasiado en el concepto de reinserción. Pero el caso de Pío es distinto: si es capaz de estudiar al ritmo que publica best-sellers ultras, en esos dos años le da tiempo a estudiar Historia por la UNED lo cual podría suponer un notable cambio hacia la democracia en sus puntos de vista. Aunque, bien mirado, si se pusiera a escribir Historia y no propaganda franquista, reduciría mucho sus ingresos… No, la cárcel tampoco reinsertará a Pío."

Para los que no lo sepan, simpatizo casi tanto con Pío Moa que como con José Luís Prieto. ¿Pero pedir dos años de prisión para Moa por lo que dice no es muy exagerado, por no hablar de un ataque brutal contra la libertad de expresión y una memez? Si lo que se quiere es descuartizar los argumentos de Moa, es muy fácil: un fisking. Así, nadie más comprará sus libros o leerá sus artículos. Yo, en tanto que tengan razón, lo aplaudiré hasta con las orejas. Pero lo de denunciar, lo siento, pero es algo que no puedo compartir.

¿Qué ocurre? Que la legislación actual permite la estupidez de denunciar a cualquiera por pensar distinto de él. Primero eran los insultos… después la sátira… y ahora la publicación de libros. ¿Qué será lo próximo? ¿Las banderas? ¿Decir que el uso con conocimiento de drogas ilegales no tiene porqué ser malo? ¿Defender la libertad de armas? ¿La libertad de expresión? ¿El libre mercado? ¿El capitalismo? Quisiera preguntarle a todos esos señores que se escudan en estas leyes: ¿Dónde está su límite?

No entiendo a los que amparan, justifican o defienden esta ley represiva, absurda y totalitaria. Afirman que defienden la libertad de expresión, pero no dudan en usar la ley para censurar aquellos que no les caen bien. 

Si nos pusiéramos rigurosos, los liberales también podríamos hacer una lista de gente que va por ahí soltando barbaridades, y tendríamos argumentos sobrados para ello: todo aquel que se declare socialista, todo aquel que niegue los beneficios de la libertad individual, el capitalismo o el libre comercio. Del mismo modo, los socialdemócratas podrían encerrar en la cárcel a todo aquel que se 
oponga a las pensiones públicas, a la enseñanza pública, a la intervención de la economía para salvaguardar los bienes comunes y qué 
se yo cuantas historias más. 

Venga, todos a la cárcel.